La Esquizofrenia
La esquizofrenia es una enfermedad psíquica que consiste en un trastorno crónico por el cual la persona sufre alteraciones en cuanto a la realidad y la percepción de esta, es decir, distorsión entre los sentimientos y los pensamientos, lo que lleva a que las personas que experimentan esta enfermedad dejen de pensar, sentir e incluso a hablar de forma totalmente diferente a como lo hacían antes.
Este término fue introducido en la psicología moderna a través del psiquiatra Bleuler en el año 1911, aunque su colega Kraepelin fue el que la identifico pero bajo el nombre de demencia precoz. A pesar de haber sido una enfermedad descubierta y reconocida hace muchos años, todavía sigue siendo una gran desconocida, ya que en muchos casos no se sabe cuál es su origen, ya que muchos profesionales la asocian a defectos neurológicos, genéticos e incluso a la situación de la persona durante la infancia.
En la actualidad se considera que existen de síntomas con los que se puede diagnosticar este tipo de patología, por un lado encontramos los síntomas positivos, que son el trastorno de los pensamientos, los delirios, los sentimientos o las alucinaciones y por el otro lado observamos los síntomas negativos en los que se agruparían los problemas cognitivos de la atención, insociabilidad, la apatía, la alogía y la pobreza afectiva.
Además la esquizofrenia se puede dividir en función del tipo, que en este caso serían, la esquizofrenia residual, indiferenciada, desorganizada, la catatónica y la paranoide.
Hoy en día el tratamiento para esta patología consiste en fármacos conocidos con el nombre de anti-psicóticos, acompañados de terapias psicoanalíticas, cognitivo-conductuales y la asistencia de la persona a talleres y hogares, para que así pueda llevar una mejor calidad de vida.
Las edades en las que puede aparecer esta enfermedad son aquellas que comprenden desde los 15 años del individuo hasta los 45.
En la actualidad entre el 4 y el 6% de la población mundial sufre esta patología.
